Esa es la gran cuestión. La mayor parte de las llamadas que recibe un perito informático suelen tener como objetivo saber si realiza una determinada prueba pericial (email, whatsapp, certificación de contenidos, recuperación de datos, ataque de seguridad…) y si la respuesta es afirmativa, saber cuanto cuesta, dando el cliente potencial los menores detalles posibles. La verdad es que no es fácil, como mucho se puede indicar un precio mínimo.

Cuando hablas con los clientes, incluso con aquellos que han aceptado tus servicios, te das cuenta que en muchos casos desconocen en gran parte las ventajas de contratar los servicios de un perito informático colegiado, así como sus obligaciones. Por ello, vamos a comenzar definiendo qué es. Un perito judicial es un profesional dotado de conocimientos especializados y reconocidos, a través de sus estudios superiores, que suministra información u opinión fundada a los tribunales de justicia sobre los puntos litigiosos que son materia de su dictamen.

Si nos remitimos al artículo 335.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, nos  indica que «cuando sean necesarios conocimientos científicos, artísticos, técnicos o prácticos para valorar hechos o circunstancias relevantes en el asunto o adquirir certeza sobre ellos, las partes podrán aportar al proceso el dictamen de peritos que posean los conocimientos correspondientes o solicitar, en los casos previstos en esta ley, que se emita dictamen por perito designado por el tribunal.” Así que podemos decir, que un perito es un experto titulado que da una opinión informada, para que el juez pueda emitir una sentencia acorde a derecho incluso sobre temas que desconoce.

Un perito, independientemente de que sea requerido por el tribunal, como por una de las partes, tiene como obligación ser lo más objetivo posible, incluso si con ello perjudica a su cliente. La Ley de Enjuiciamiento Civil en el artículo 335.2 dice que “al emitir el dictamen, todo perito deberá manifestar, bajo juramento o promesa de decir verdad, que ha actuado y, en su caso, actuará con la mayor objetividad posible, tomando en consideración tanto lo que pueda favorecer como lo que sea susceptible de causar perjuicio a cualquiera de las partes, y que conoce las sanciones penales en las que podría incurrir si incumpliere su deber como perito.” De este modo, el perito puede incurrir en delitos penados con cárcel en cuanto oculte, falsee datos o los divulgue.

Por tanto, un informe pericial es un arma de gran valor con la que contar en un proceso judicial. Pero también, es mucha la responsabilidad que conlleva para el perito, tanto en la realización de la prueba pericial, como en la redacción del informe o en la defensa en vista oral. Es por esto que no pueda ser realizado este trabajo de cualquier manera y que conlleve mucho tiempo, para una realización exhaustiva.

A los clientes potenciales les suele sorprender que la mayor parte de los peritos judiciales cobremos por adelantado nuestros servicios. Esto se debe a que es la mejor manera de defender la independencia del perito, no sintiéndose el perito de ningún modo obligado a dar unos resultados determinados -sean o no ciertos- para poder cobrar sus emolumentos. A cambio, también significa un plus de credibilidad para el cliente, ya que si los resultados del informe pericial refuerza sus tesis, está claro que el perito en ningún momento ha tenido la tentación de favorecer a su parte por el hecho de poder cobrar su tarifa.

Si has leído hasta aquí y aún quieres saber  el precio de nuestros informes periciales, pues el precio mínimo de una prueba pericial en nuestro caso no baja de 400 euros, pero como hemos dicho, esto es el mínimo. Son muchas las circunstancias, la dificultad de cada prueba, los desplazamientos, las reuniones necesarias,… O sea, no tenemos un precio fijado para cada una de ellas, en cada caso tienen un precio distinto. Así que si aún quieres saber el precio, ponte ahora mismo en contacto con nosotros y te atenderemos muy gustosamente.